Hace mil años que tengo antojo de un buen pastel de zanahoria. Aquellos años felices, sin responsabilidades, en los que viajaba a las "américas" y me enamoraba entre otras cosas de las maravillosas tartas que allí hacen. Y que desde entonces no he vuelto a probar...
Me imagino que las que vivís en Madrid o en ciudades más grandes no tendréis problemas para daros un antojito de tarta americana de vez en cuando. Pero por aquí abajo en las cafeterías no hay ni un triste croissant. Y mira que me gustan a mi los desayunos gaditanos de pan con tomate, pero es que de ahí no pasamos.
Total, que tanto soñar con la tartita en cuestión que al final me he puesto manos a la obra.
Después de buscar y buscar me fui por la vía fácil con una versión de Thermomix. Y os aseguro que en esta ocasión estoy encantada con el resultado, el sabor y la textura son perfectas. Y además es de esas recetas, que tiene mucho de picar y creo que con la Thermo merece la pena.
Está sacada de Mis Thermorecetas y aquí os la copio:
INGREDIENTES
Bizcocho:
- 280 gr de azúcar
- la piel de una naranja
- 400 gr de zanahorias peladas y cortadas en trozos
- 4 huevos
- 240 gr de aceite de girasol (yo puse de oliva. Manías.)
- 250 gr de harina de respostería
- 2 cucharaditas rasas de bicarbonato
- 2 cucharaditas de levadura royal
- 1 cucharadita y 1/2 de canela
- 1 pellizco de sal
Cobertura:
- 50 gr de azúcar
- 80 gr de chocolate blanco en trozos
- 50 gr de mantequilla blandita
- 275 gr de Philadelphia
- 30 gr de zumo de naranja
- Crocanti de avellanas o almendras para decorar.
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 180 grados, y engrasamos un molde (a mi me gusta redondo para esta tarta) con mantequilla y harina. Ya sabéis que aunque sea antiadherente yo lo embadurno igual. De esta manera no hace falta que sea desmoldable, le das la vuelta y sale perfectamente.
Bizcocho:
- Echamos el azúcar y la piel de la naranja en el vaso. Pulverizamos durante 20 seg velocidad progresiva 5-7-10. Reservamos en un plato.
- Pelamos las zanahorias y las cortamos en trozos. Las echamos en el vaso y trituramos durante 5 seg, a velocidad 5. Reservamos en otro plato.
- Echamos los huevos en el vaso junto con el aúcar pulverizado con la piel de naranja y el aceite. Programamos 30 seg, a velocidad 5.
- Añadimos las zanahorias reservadas y programamos 15 seg, velocidad 4.
- Incorporamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela, la nuez moscada, y el pellizco de sal. Programamos 3 seg, velocidad 6.
- Vertemos en el molde engrasado y horneamos durante 45 minutos aprox (depende de horno y molde, vigilar y pinchar con palillo). Dejamos enfriar en el molde.
Cobertura:
- Echamos el azúcar en el vaso y las pulverizamos durante 10 segundos a velocidad progresiva 5-7-10. Reservamos.
- Echamos el chocolate blanco en trozos y programamos 8 seg, a velocidad 8
- Añadimos la mantequilla (unos segundos de micro para que esté blandita) y programamos 1 minuto, temperatura 50 grados, y velocidad 3. Comprobamos que el chocolate se ha derretido, si no es así, programamos 30 segundos más a la misma temperatura y velocidad.
- Agregamos el queso, el zumo de naranja, y el azúcar reservado. Programamos 30 seg a velocidad 3.
Montaje:
Extendemos la cobertura sobre el bizcocho frio y reservamos en el frigo.
Y ahora os cuento la parte más divertida: Las zanahorias decorativas.
Se me ocurrieron varias cosas, como plastilina, que tampoco queda mal. Pero ya que había pensado publicar la receta me decidí por algo más profesional y que de precio sale parecido. Compré un "lingote" de fondant de color naranja (2,5 euros), que al final es casi como plastilina comestible. Y para lo verde de las zanahorias al final me decidí por perejil rizado, que creo que es casi idéntico a las ramitas de las zanahorias.
Y la verdad que pasé un rato muy divertido y que me recordó a mis momentos artísticos infantiles.
¿No os parece que queda perfecto?
Bueno, y ya solo queda decorar con el crocanti y poner las zanahorias. Para mi lo del crocanti fué lo más engorroso. No se me ocurrió mejor manera de ir pegando que "mojando el dedo" en las almendritas trituradas e ir pegando por el lateral. Hay que hacerlo con cuidado y lleva un ratito.
Pero ahora que veo estas fotos estoy feliz con el resultado. Y lo mejor es que sin duda es muy similar a la auténtica Carrot Cake Americana.
Como en esta casa, todos pasan de mis recetas, llevo 3 días desayunando lo mismo. Me voy a poner como un boliche.
La textura no puede estar mas lograda. Es un bizcocho muy compacto y húmedo, como a mi me gusta. Y con una mezcla de sabores: naranja, canela y un ligero toque de zanahoria, que aunque cueste creerlo es perfecto.
Os invito a que probéis porque os va a encantar.
Perdonad por la calidad de las fotos. Tuve que hacerlas con la luz del atardecer, que le da un punto todavía más naranja....jajaja.
¡Buen fin de semana!


